Boletin de Noticias

lunes, 29 de agosto de 2011

10 cosas que odio de Facebook


Se dice que Facebook ya ha superado los 750 millones de usuarios registrados, pero dista mucho de ser una red social perfecta y al gusto de todos. En esta ocasión hemos querido recopilar 10 cosas que no nos gustan demasiado de Facebook. ¿Coincides con ellas? ¿Faltan algunas? Léelas a continuación:

 1. La barra de chat
El chat de Facebook no logra desprenderse de la polémica. En sus primeros días era muy intrusivo: si alguien te hablaba con frecuencia podía convertir en un infierno. Más tarde empieza a grabar todas tus conversaciones, siendo un suplicio borrar los registros.
¿Ahora? Bueno, seguramente ya te hayas dado cuenta de esa barra siempre visible que mezcla amigos conectados y desconectados, ordenados según el juicio de un demente.
Recientemente han tenido que ajustarla, añadiendo un botón para minimizarla rápidamente y mostrando a todos los contactos conectados, pero algo me dice que los cambios no van a acabar ahí. Para que nos entendamos: es una mierda. 

2. Los “pega esto en tu muro”
“Pega esto en tu muro si estás en contra de que un elefante psicópata monte en bicicleta en hora punta por la M-30 provocando retenciones de tráfico“. “Tu madre es la persona que te ha parido. Si alguien te ha parido, pega esto en tu muro“. “Amigo mio, eres un mamón. Pega esto en el muro de tus amigos que más odias“.

No importa qué tipo de medio sea: una carta escrita, un correo, comentarios, presentaciones de Powerpoint… En cuanto que le das a alguien la posibilidad de escribir, forman estas estúpidas cadenas que además de ser muy horteras dan vergüenza ajena. Algunas, además, son tremendamente obvias: ¿quién podría no estar en contra del elefante psicópata montando en bicicletas? ¿Debería todo el mundo publicar eso entonces?

3. Perfiles ocultos
Seamos sinceros, una de tus principales aficiones en Facebook es cotillear a tus conocidos, ex-compañeros de clase o de trabajo, y ver cómo les va la vida. ¡Qué bien te lo pasas cuando encuentras a aquella persona de la que hace tanto que no sabes y puedes cotillear un poco!
El problema viene con la frustración cuando el perfil está restringido y no puedes ver nada. Oooohhh… Tan cerca y a la vez tan lejos. Si tan sólo pudieras cotillear a todo el mundo… pero pudiendo a la vez controlar lo que tú compartes. Cruel paradoja.
4. Es un chivato
Facebook es un chivato. Que te gusta una página: él lo anuncia a los cuatro vientos. Que empiezas a jugar a un juego: también. Que te haces amigo de alguien: que se entere el mundo.

La mayoría de estas cosas las puedes controlar -más o menos- modificando tus opciones de privacidad, pero a veces te ves obligado a hacer cambios drásticos para ello. Por ejemplo, a ocultar tu muro completamente a algunas personas.
5. El spam
Las páginas de fan son un arma de doble filo. Te haces fan alegremente de esto y aquello y no te das cuenta de que cada vez que lo haces te estás “registrando a un boletín de noticias”.
Bueno, más o menos. El caso es que cada vez que te “gusta” algo, verás lo que al dueño de la página le de la gana publicar en tu muro (hasta que lo ocultes).

Algunos no tienen ningunos escrúpulos y no escatiman en hacer publicidad o ofrecer sus páginas en venta según el número de fans que tengan (luego más gente a la que spamear).
6. Gente chuleándose
A todo el mundo le gusta chulearse y presumir de vez en cuando, y Facebook facilita mucho la tarea.

“Estoy de vacaciones”, “me he comprado un flamante iPhone 28 que me ha costado un ojo de la cara”, “este es mi coche”, “qué feliz soy”, “mi vida es maravillosa”, etc.

¿Realmente le interesa al resto de tus amigos?
7. Las opciones de privacidad 
Las opciones de privacidad: el eterno talón de Aquiles de Facebook. En el fondo, las opciones de privacidad son la mitad de malas a como se suele decir, pero aun así el doble de lo que deberían ser.

Vamos, que en el fondo no están tan mal, pero podrían ser más fáciles y además más completas (difícil equilibrio). Debería estar clarísimo en todo momento qué podrá ver quién, sin lugar para ninguna duda.
8. Las etiquetas de spam 
Algunas de esas personas que se hacen llamar Social Media Manager en el fondo no pasan de Social Media Spamer. Una vieja técnica para llamar la atención consiste en subir una imagen-anuncio y después etiquetar a cuantas más personas, mejor.
No sólo ellas lo verán, sino todos sus amigos. Y, con la pereza que da quitarse las etiquetas, la mayoría de las veces ahí se quedan.
9. Check-ins y check-ins
Los check-ins están muy bien pero, sinceramente, a veces no necesito saber dónde están mis tropecientos amigos en todo momento.

“¡Oh! hoy Pepe está comiendo en un bar distinto al habitual, ¡Menudo acontecimiento!”
10. Los problemas de seguridad
Facebook es una página segura, sí, pero también es un bocado demasiado exquisito para los creadores de estafas. 
Son relativamente frecuentes las publicaciones de vídeos falsos que en verdad llevan a páginas no deseadas, copias fieles de Youtube y demás, destinadas a robar contraseñas, infectar el ordenador con troyanos y demás.

Teniendo en cuenta la cantidad de usuarios y cómo se puede extender un timo así -especialmente si está bien hecho- uno se pregunta si no pueden ponerle algo más de empeño para impedirlo. Ahora bien, si eres suficientemente precavido, normalmente no te afectará nada de esto.